Mauricio Soria se despide de The Strongest no con un adiós sino con un hasta luego. Hace una semana, tras una derrota ante Nacional Potosí, presentó su renuncia a la dirección técnica debido a que los resultados no le acompañaron este año; sin embargo, es un convencido de que su trabajo fue bueno. Asegura, asimismo, que no se va peleado con nadie.
—¿Por qué se terminó la relación con The Strongest?
—En esta oportunidad, lo que hice es pedir a la dirigencia la rescisión del contrato para irnos cada uno en paz, para que el equipo y el club puedan mejorar. No es más que un tema netamente futbolístico y te explico: nosotros hemos dirigido en lo que va del año 8 partidos y hemos perdido 5, algo que nunca me había pasado en mi carrera como técnico, más todavía con un equipo tan importante como The Strongest. Eso dentro de la parte futbolística amerita un análisis completo, que lo hicimos como cuerpo técnico, y tomamos la determinación. Creo que el desarrollo de los partidos fue bueno, en muchos cotejos fuimos superiores a los rivales, pero tuvimos la desgracia de que cada que el rival nos llegaba nos concretaba, entonces ahí tuvimos la mayor falencia y el desequilibrio. Por eso no se dieron los resultados.
—¿Influyó jugar torneo local y Copa?
—Antes de que participemos en la Libertadores ya habíamos perdido algunos cotejos. En los dos partidos de la Copa ante Atlético Tucumán el plantel mostró buen futbol, muchísimo carácter, fue superior en La Paz, aunque allá el ímpetu y la potencia física del rival hizo que llegara a equiparar en goles el resultado, pero no en fútbol. Fuimos a los penales y también fuimos superiores porque el arquero de ellos no intuyó la dirección de nuestros lanzamientos, pero nos pasó una desgracia en el quinto disparo (el fallado por Rolando Blackburn); si convertíamos pasábamos y ello nos hubiera ayudado a la coyuntura.
—¿Por qué el equipo terminó bien el Clausura de 2019 y no empezó igual el Apertura 2020?
—Creo que terminamos jugando el mejor fútbol del país, eso es clarito, no había un equipo mejor que nosotros. La explicación también es clara: lo que pasa es que en el anterior semestre tuvimos un onceno en el que todo el mundo se conocía y si había cambios no se resentía. Luego tuvimos la mala suerte de que se lesionen jugadores como Fernando Marteli, Diego Wayar, Raúl Castro, Wálter Veizaga, Marvin Bejarano, todos con diferentes molestias, así que esas bajas no nos permitieron tener un equipo regular. Aparte contratamos buenos jugadores como Willie Barbosa, Gonzalo Castillo, Gonzalo Godoy, pero no terminan de adaptarse. Todo eso ha influido.
—¿Cómo fueron estos siete meses en The Strongest?
—Calificamos de muy bueno nuestro trabajo. Hemos hecho con el equipo más puntos que otros, no hubo un equipo que haya convertido más goles y haya recibido poca cantidad de tantos en contra como nosotros. En el anterior torneo que dirigimos fueron 21 partidos, fuimos los mejores en fútbol y en estadísticas también. Rearmamos un plantel que a la dirigencia le puede durar tranquilamente unas temporadas, con dos cambios en el próximo semestre bajamos el promedio de edad de 31 años a 25. Incorporamos varios jóvenes no solamente Sub-20 sino jugadores como Moisés Calero, Sotomayor, Jeison Chura, Eduardo Demiquel que ya debutaron y les dimos minutos. Queda una buena cantidad de jugadores jóvenes, entonces el próximo año, con una o dos variantes, ese equipo puede andar. Sí es evidente que hay jugadores que seguramente deberán dejar de jugar al fútbol y dar paso a otros.
—¿Hubo desencuentros con jugadores?
— La gente normalmente habla las cosas que no son ciertas, no conocen y nunca hablan de fútbol. La realidad es que si bien yo tengo un carácter estricto y ordenado, que da lugar a que seamos y busquemos mejores profesionales, todas las cosas que hemos tratado de realizar a nivel del plantel fueron consensuadas con los futbolistas. Evidentemente, en ninguna parte del mundo las relaciones humanas se dan todo el tiempo de buena forma, ni en el matrimonio. Sí hemos tenido que llamar la atención a jugadores por comportamientos que no condicen con la profesión, pero aquello lo entendieron, incluso diría que hubo un nivel de superación en cuanto al comportamiento y compromiso de parte de ellos para alimentarse adecuadamente, descansar y cuidarse.
—¿Te vas bien?
— Bien, muy contento, muy feliz, estoy agradecidísimo a la presidenta del club Inés Quispe, realmente es una señora que merece que su equipo salga campeón del fútbol boliviano por todo el impulso que le da al plantel. Estoy contento con el impulso de la directiva, con el equipo que ha hecho que nosotros podamos plasmar nuestro trabajo dándonos condiciones en un porcentaje muy alto, que si no es el cien por ciento debe ser un noventa y cinco. Me voy muy agradecido, esperanzado de que el plantel pueda lograr ser campeón porque tiene condiciones. Me voy contento por haber enseñado a los jugadores jóvenes y por haberles orientado.
—¿La hinchada se portó bien o mal contigo?
— A la hinchada le agradezco por su apoyo, no recibí nunca, gracias a Dios, agresiones por parte ellos y obviamente saben que uno como jugador y entrenador tiene un compromiso bastante fuerte con este club. Siempre voy a estar a la espera de un nuevo llamado, porque creo que no hicimos mal las cosas, solo que los resultados no se dieron. Como cuerpo técnico vamos a estar dispuestos en cualquier momento a retornar porque la relación es muy buena con jugadores, dirigentes y la hinchada.
—¿Qué harás ahora?
— La verdad es que tengo mucho que hacer con mi familia, hace ocho años que no estoy establemente en Cochabamba e intentaré aprovechar al máximo el tiempo que me toque descansar hasta tener otra opción de volver al fútbol.
—El automovilismo te apasiona, ¿volverás a las carreras?
— Tengo el auto en la casa para poder correr, ahora que estoy libre me puede tentar el circuito Óscar Crespo en sus 50 años, pero todavía queda un tiempito porque será en mayo, entonces lo analizaremos bien, aunque me gustaría correr.






