La natación es una de las 12 disciplinas deportivas que forman parte del grupo de menor riesgo de contagio para cuando regresen los entrenamientos y los clubes están comenzando a preparar sus instalaciones para reabrir sus puertas. Es el caso del Club Samix, uno de los mejores de Santa Cruz y de Bolivia, de la exnadadora olímpica Katerine Moreno.
La cuarentena “nos ha afectado muchísimo porque es nuestra actividad principal. Nosotros trabajamos todo el año entrenando al equipo de competencia, también tenemos la escuela, entonces ha significado el cierre de nuestra empresa temporalmente hasta que la situación lo permita. Hasta que no cesen los contagios estamos en lo último de la cola para pensar en reabrir”, dice Moreno, quien nadó en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 (con tan solo 14 años), Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008.
El Club Samix cuenta con unos 250 alumnos, “entre nadadores pequeños, principiantes, mayores, gente que hace ejercicio por mantener la salud y que viene para rehabilitación”.
Dentro de ese grupo está el equipo de competencia con unos 120 integrantes de diferentes edades.
El retorno
“Les daremos prioridad a ellos porque queremos evitar el contagio, no queremos ver solo la parte financiera. Deseamos que pare la pandemia y que los primeros en volver sean nuestros nadadores de élite”.
El club, que fue fundado por Moreno y su esposo José Quintanilla el 15 de enero de 1983, cuenta con tres piscinas: una para bebés y dos de competencia de 25 metros. Una es al aire libre, con ocho carriles, y la otra es techada con cinco. También tiene un gimnasio, atención de fisioterapia y sala de rehabilitación.
Para reabrir el club, Katerine y su familia analizan la compra de una cámara desinfectante y cumplir los protocolos de seguridad de la Federación Boliviana de Natación.
“Vamos a acatar todas las normas que la federación está proponiendo, por el momento había propuesto un solo nadador por carril, es poco, pero no nos queda más que respetar y estamos esperando que se confirme la aprobación del Ministerio de Deportes para poder arrancar”.
Las medidas
También serán dispuestas “otras normas de higiene: el nadador deberá entrar directamente al vestuario, mantener la distancia de dos metros, estar siempre con barbijo hasta un segundo antes de entrar a la piscina. Al llegar al club quitarse los zapatos y ponerse las chancletas, entre varias otras cosas. Como club estamos capacitados para hacer todo eso”.
Por último sostiene que “sí o sí tenemos que ser muy responsables, todos tenemos que poner de nuestra parte para cumplir con el protocolo. Pido concientización de la gente para que baje la curva de contagio y todos estemos en nuestras actividades de forma normal”.
Seis meses
Katerine Moreno considera que la cuarentena afectó tanto a los nadadores de élite que para recuperar su estado de forma tardarán por lo menos seis meses.
“Faltarse una semana al entrenamiento en agua equivale a tres semanas necesarias para recuperar el estado físico. Esto quiere decir que en estos dos meses sin entrenar (en piscina) serían como seis meses de recuperación”, según la excampeona sudamericana y recordista sudamericana máster.
Añade que “esto es así porque al momento que uno comienza a retroceder, empeora el estado físico, sobre todo si el nadador no ha tenido la opción de hacer un periodo de por lo menos dos horas de ejercicio en casa”.
“Para las personas que pudieron entrar a una piscina de jardín de cinco metros y trabajaron con ligas para simular el estilo no han perdido tanto, pero se exponen a lesiones, ya que si se entrena mucho así, se están forzando los hombros”.






