Casi cinco meses después los jugadores de Oriente Petrolero volvieron este martes a los entrenamientos colectivos en su sede ubicada en el barrio cruceño de San Antonio.
El trabajo fue dividido en dos grupos bajo la supervisión del entrenador, el argentino Pablo Sánchez.
“Luego de una larga espera por volver a pisar el césped de San Antonio. Nuestros profesionales retornaron a las prácticas colectivas. La nueva normalidad también trastocó la forma de entrenar, por lo que se lo hizo dividido en grupos y poniendo en práctica todos los protocolos de bioseguridad”, señala un comunicado del club en sus redes sociales.
En la víspera personal sanitario realizó pruebas rápidas de COVID-19 a los futbolistas, el paso previo para entrenar en campo abierto.
Oriente, como todos los clubes del país, paralizó actividades colectivas a mediados de marzo una vez que se declaró la emergencia sanitaria en Bolivia.
La dirigencia no descarta que los jugadores y cuerpo técnico de la institución refinera se encapsule los siguientes días en un hotel de la capital cruceña.
En las últimas horas trascendió que uno de los integrantes del primer equipo habría dado positivo por coronavirus, la directiva aún no ha confirmado ni descartado esa información.
(11/08/2020)






