Conrrado Moscoso, el mejor raquetbolista nacional, se mantiene firme en defender a Bolivia en competiciones internacionales, dejando de lado las propuestas de otros países para que juegue por ellos. Su sueño es lograr el título del Campeonato Panamericano de la disciplina, un logro que sumaría a un amplio palmarés que tiene. Durante la cuarentena, debido a la pandemia del nuevo coronavirus, se entrenó arduamente y también disfrutó de un descanso reparador tras un intenso trajín en competencias; ahora que ya puede practicar en una cancha, se prepara para volver a jugar torneos y en una entrevista nos comenta sus sensaciones.
—¿Qué trabajo desarrolló durante la cuarentena en el país?
—Aproveché bien todo este tiempo para entrenarme en mi casa, ya después cuando hubo permiso para salir pude practicar en una cancha. En mi domicilio la labor estuvo destinada a la parte física, hice especialmente crossfit y otros ejercicios. Ya en esta etapa de desconfinamiento mi preparación está destinada a lo técnico, primero entrené en una cancha particular que se encuentra cerca de mi casa y ahora ya trabajo en el Complejo de Ráquetbol del estadio Patria, en Sucre.
—¿En su entorno hubo alguien que se contagió de coronavirus?
—No, gracias a Dios ni en lo personal, ni en lo familiar, ni amistades cercanas hubo contagios. Nosotros nos hemos cuidado muchísimo, empleando los elementos de bioseguridad.
Cuando uno sale a la calle es cuando más debe cuidarse, hay que tener precaución. Otro aspecto en casa fue que a través de la alimentación y de algunos mates activé más las defensas.
—En lo mental ¿cómo sobrellevó la etapa de la cuarentena?
—Fue muy preocupante, había que asimilar toda la situación que estaba pasando en el mundo y especialmente en Bolivia, incluso ahora mismo el rebrote del COVID-19 está latente, por lo que hay que seguir cuidándose.
—¿El aislamiento tuvo algún beneficio en lo familiar?
—Sí, tuve la oportunidad de compartir mucho más con mi familia, yo antes salía de viaje por los torneos y con la cuarentena pude compensar el tiempo para estar con ellos, especialmente con mi mamá, no tanto con mi papá, porque él es mi entrenador y me acompaña en la mayoría de las veces cuando hay campeonatos nacionales e internacionales. Me sentó muy bien esa etapa, porque también yo necesitaba un descanso y ahora estoy con las pilas puestas para lo que viene.
—¿Estuvo en contacto con sus compañeros de la selección boliviana de ráquetbol?
—Sí, estuve hablando con ellos mediante zoom, especialmente con Roland Keller, con quien jugamos juntos en la modalidad dobles; también estuve en contacto con Carlos Keller, aunque en menor medida. Hace unos días, en ocasión de la presentación del Team LBC, de la empresa La Boliviana Ciacruz Seguros, nos vimos en Santa Cruz y pudimos dialogar, fue reconfortante.
—¿Realizó alguna otra actividad al margen del ráquetbol?
—No, durante la cuarentena estuve dedicado íntegramente a entrenar, eso también me sirvió para despejarme de todas las informaciones de la pandemia. Si bien el trabajo que desarrollé en mi casa fue exigente, pero tampoco fue agotador, fue una buena labor la que hice.
—¿Cómo se encuentra de cara a la vuelta de las competiciones?
—Me encuentro bien, ya tengo un calendario marcado para el próximo año y eso es importante, porque entrenar con vistas a torneos es una motivación. El 7 de enero participaré en un Grand Slam del Tour Profesional en Estados Unidos, mientras que entre marzo y abril se jugará el Campeonato Panamericano acá en Bolivia, en la ciudad de Santa Cruz. Mi sueño es lograr el título, algo que hasta el momento no pude lograr. Esperamos que en las siguientes semanas o meses se pueda confirmar la realización de torneos nacionales y de otros internacionales.
—¿Extrañó los partidos?
—Sí, mucho. Sentí mucha nostalgia y ansiedad por jugar, porque un partido te da adrenalina, algo que ahora ya lo puedo sentir en los partidos de práctica que tengo. El ráquetbol paró en todo el mundo y ahora estamos esperando retomar las competencias para encarar nuevos retos.
—¿Cómo marcha el tema de los auspicios?
—De repente por la pandemia cambiaron los planes de las empresas, espero que en las próximas semanas pueda lograr nuevos sponsors, porque un deportista necesita apoyo porque se tiene muchos gastos para la preparación y especialmente a la hora de viajar para participar en diferentes certámenes. Por ahora retomé el apoyo de LBC.
—¿Cómo es un día cotidiano de Conrrado Moscoso?
—Me despierto temprano para entrenar de 05.00 a 07.00, después entreno en cancha de 10.00 a 13.00, almuerzo y de nuevo es toy en una cancha a partir de las 16.00.
—¿Volvió a recibir propuestas de otros países para representarlos?
—Ese es un tema que no quisiera tocarlo, porque cuando comenté que recibí propuestas provenientes de otros países me generó problemas y críticas, porque no han sabido manejarlo de la mejor forma, lo tomaron a mal. Aquí en Bolivia a la gente le encanta hacer polémica de todo, tergiversaron las cosas y por ello perdí un sponsor.
—¿Sigue comprometido con defender a Bolivia?
—Sí, siempre, mantengo el compromiso y el orgullo de jugar por Bolivia en las diferentes competiciones internacionales.
—Un mensaje para los otros raquetbolistas del país y para los aficionados
—A mis colegas, decirles que hay que tener paciencia, porque debemos seguirnos cuidándonos pues se viene el rebrote de la enfermedad, hay que orar mucho. También hay que tener paciencia para que se confirme la disputa de torneos y hay que trabajar para estar listos. A los aficionados, agradecerles por su apoyo constante, pedirles que sigan con su aliento incondicional hacia nosotros los deportistas. Yo entrenaré de la mejor forma para colocar a Bolivia en lo más alto.
—Este fin de semana tiene la posibilidad de jugar raqueta frontón en La Paz.
Sí, es un deporte que lo practico en paralelo al ráquetbol desde hace ocho años, aunque raqueta frontón no lo juego muy seguido, solamente lo hago en mis ratos libres, porque se trata de un hobby para mí. Aunque en esta oportunidad el frontón me permitió volver a competir, ya que todavía no hubo torneos de ráquetbol de la categoría Open.
—¿Qué diferencias hay entre el ráquetbol y raqueta frontón?
—La cancha, los reglamentos, el estilo de juego, la intensidad, la velocidad y la precisión.
—¿Qué impresión le da este torneo de frontón que se juega en el Complejo de The Strogest?
—Estoy feliz, porque se está realizando en un club tan grande como The Strongest, estoy agradecido por el recibimiento que me hicieron, tuve la oportunidad de conversar con los dirigentes y con integrantes del cuerpo técnico y algunos jugadores del equpo de fútbol.
—¿Qué le parece el Complejo?
—Muy bonito, muy hermoso, esta es la primera vez que recorro todas las instalaciones, porque en anteriores ocasiones solo ingresé a las canchas de ráquetbol, pero ahora conocí las canchas de pelota frontón, los escenarios de otros deportes, el estadio y demás ambientes de la infraestructura. Siempre tuve la expectativa de conocer todo el Complejo y ahora se dio recorrerlo más.
—¿Hincha de qué club es?
—Soy muy fanático del Tigre, eso viene de mi abuelo paterno, Luis Mocoso, quien jugó unos años en el equipo de fútbol. Desde ahí llevo la sangre stronguista y ahora soy más hincha que nunca.
Perfil
Nombre: Kevin Conrrado Moscoso Ortiz.
Nacimiento: Chuquisaca, 25 de septiembre de 1995.
Familia: Luis y Ana Karina (padres), Carlos y Carla (hermanos).
Campeón Internacional
Es uno de los deportistas más exitosos a nivel internacional, sino el más destacado. Logró títulos nacionales, bolivarianos, sudamericanos y panamericanos en la categoría principal. Además de que fue campeón mundial a nivel juvenil. Es un ganador innato en el ráquetbol no solo nacional sino internacional. Aún tiene una larga carrera.






