Agradecido por la oportunidad de trabajo que tuvo y confiado en la palabra de la directiva de que le pagarán hasta este 20 los nueve meses de sueldo, el entrenador José Enrique Peña dejó la conducción de Real Santa Cruz y buscará nuevos derroteros.
“No me disparo con mi boca por más molesto que puedo estar. Trabajamos con mucho compromiso por Real, pero ya es mucho dinero el que se debe, entonces acordamos una rescisión mutua y optimistas por que nos cumplan todo lo trabajado, ni más ni menos”, afirmó Peña.
Añadió que su hermano, Álvaro, también se alejó del club pero que ambos cumplieron con mucho profesionalismo y cariño. “Le pusimos mucho amor, porque ambos salimos del club como jugadores, pero además porque así manda nuestra forma de ser y formación”, explicó José Enrique.
Indicó que 2020 fue un año muy complejo, que parte de los jugadores tampoco cobraron sueldos y que el presidente Carlos Sánchez se vio solo y sin el aporte efectivo de los demás miembros de la directiva.
“Ascendimos al club desde la Asociación, pienso que jugamos un buen torneo en el profesionalismo. Con algunos resultados positivos y con siete juveniles que debutaron. Solo nos toca desearle a Real mejores derroteros y nosotros estamos a la orden para nuevos retos”, afirmó José Enrique Peña.







