Esta semana se confirmó que los clubes bolivianos cumplieron en las copas Libertadores y Sudamericana la peor campaña de los últimos 10 años. Los ocho representantes del país se ubicaron en la última posición de sus respectivos grupos.
De 2011 a 2020 siempre hubo algún equipo que sacó cara por Bolivia, en uno de los dos torneos que organiza Conmebol. La campaña de esta edición es similar a la cosechada en 2013, todos eliminados, aunque la diferencia fue la ubicación de San José, que fue penúltimo del Grupo E, con cinco puntos.
Royal Pari, Always Ready, The Strongest y Bolívar fueron nuestros representantes en la máxima competencia de clubes este año.
El cuadro cruceño fue el primer eliminado al inicio de la Libertadores, a manos de Guaraní, de Paraguay, con un global de 5-2.
El segundo fue Bolívar que pasó la segunda ronda tras eliminar a Montevideo Wanderers (5-1), luego no pudo con Junior (3-1), pero pasó a la fase de grupos de la Sudamericana, en la nueva modalidad en este 2021.
Mientras que The Strongest y Always Ready culminaron últimos en sus grupos con 6 y 7 unidades, respectivamente.
“Seguimos manejando mal el fútbol, hemos visto peleas dirigenciales y suspensiones de partidos que inciden en los malos resultados. Hay que reestructurar el fútbol boliviano e incluso en el ámbito dirigencial”, dijo Uber Acosta, exentrenador y exfutbolista, en el streaming televisivo del Tercer Tiempode Marcas.
Los tres clubes de La Paz cambiaron entrenadores en menos de seis meses: Omar Asad reemplazó a Sebastián Núñez en Always Ready, Gustavo Florentín en lugar de Alberto Illanes en The Strongest y Vladimir Soria (de manera interina) en lugar de José Ignacio González en Bolívar.
“Las contrataciones lo hacen los dirigentes junto con los representantes de jugadores y los entrenadores tratan de hacer funcionar a los equipos. Antes, los equipos los armaban los técnicos; sacaron a Illanes en The Strongest porque perdió un partido”, agregó Acosta.
Tanto el ‘millonario’ como el Tigre no hicieron prevalecer sus localías y Olimpia (1-2) y Boca Juniors (0-1) fueron sus verdugos.








