La selección boliviana quedó eliminada de la Copa América, fue última en el Grupo A, sin puntos conseguidos y con dos goles a favor. Empero, hubo jugadores que aprovecharon los cuatro partidos para ganarse un lugar o incluso para poder emigrar del país.
El arquero Carlos Lampe demostró que tiene un lugar asegurado en el arco del equipo de César Farías, descansó en el primer juego ante Paraguay, porque fue turno de Rubén Cordano, uno de los jóvenes que tiene buenas condiciones pero todavía no está en la talla del ‘Gigante’.
Lampe tiene opciones para jugar en el exterior, aunque mantiene contrato con el club Always Ready hasta fin de año.
El mediocampista Leonel Justiniano fue otro inamovible del equipo de Farías e incluso recibió el cintillo de capitán en el último juego en la derrota ante la Argentina (1-4).

Justiniano fue salida desde la zona defensiva, puso carácter cuando debío hacerlo, aunque dio la sensación que le faltó el socio ideal. Debido que Farías probó con Danny Bejarano, Boris Céspedes y Diego Wayar, pero ninguno convenció.
Mientras que los jóvenes que resaltaron fueron: Ramiro Vaca y Jeyson Chura que se ganaron sus lugares en plena Copa.
Vaca tiene una buena técnica pero fue intermitente en su producción, de mantener cierta regularidad podrá ayudar más a la selección.
Por último, Chura fue atrevido, creativo y otro de los potenciales jugadores para irse a otro fútbol más competitivo.







