TECNOLOGÍA
En Bolivia, el 30% de las mujeres enfrenta un riesgo alto de que sus empleos sean automatizados. Un informe de tres organismos internacionales revela el impacto de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) en las oportunidades laborales de este sector.
Se trata de un informe elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que estudia el impacto de los sistemas de inteligencia artificial en las oportunidades laborales de las mujeres.
El trabajo de los organismos revela que los sistemas de IA pueden tener un efecto de género en lo laboral, el cuidado y el empleo doméstico. Dado que el diseño de la IA puede estar condicionado por el entorno cultural y laboral, estos sistemas pueden reforzar sesgos de género preexistentes que afectarían a la mujer.
BOLIVIA. En el caso del país, el informe precisa que el 30% de la población femenina enfrenta un riesgo alto de que sus empleos sean automatizados, en comparación con el 10% de los varones.
Los riesgos de la automatización en El Salvador, en cambio, son prácticamente iguales (29% de las mujeres y 31% de los varones) y algo similar ocurre en Colombia y Chile. (Ver infografía).

Además de la automatización, el surgimiento de plataformas de empleo online que utilizan IA y que se aceleraron durante la pandemia del COVID-19 también está transformando la vida laboral de las mujeres, en Bolivia y varias naciones de la región.
Además, las plataformas de empleo online pueden cambiar dónde ocurre el trabajo y pueden exponer de distintas maneras a varones y mujeres a los riesgos de la automatización, basada en la IA, dice el informe.
Entre los datos que presenta el documento, el BID muestra que en algunos países de América Latina como Bolivia, Colombia, El Salvador, Haití, México, Paraguay y Perú hay un alto porcentaje de la población con teléfonos inteligentes o acceso a internet, pero los usuarios no están en posición de adoptar un nuevo hábito para el uso efectivo de la tecnología.
Igualmente, señala que la OCDE encontró que las mujeres tienden a usar menos servicios que los varones y que tienen menos confianza en usar internet.
La brecha de género respecto de la propiedad de teléfonos inteligentes hace que haya cerca de 327 millones de mujeres menos que varones con un celular y acceso a internet móvil, indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
La brecha de género de conectividad y habilidades digitales disminuye la capacidad de las mujeres de buscar y postular a empleos, conseguir un empleo y prosperar en el empleo actual, sin mencionar la oportunidad de adquirir conocimientos y habilidades para prepararse para un posible empleo.
Para trabajadores de bajos ingresos, las tecnologías digitales pueden muchas veces hacer de salvavidas, al conectarlos con sus empleadores y sus cronogramas de trabajo a través de aplicaciones de mensajería. Sin embargo, es menos probable que las mujeres tengan acceso a sitios de plataformas de empleos.
recomendación. Los tres organismos coinciden que para cerrar las brechas de género, las mujeres necesitan igualdad de oportunidades en el acceso a los recursos, capacitación y las habilidades necesarias para prosperar en el ámbito laboral del futuro.
Eso significa acceso a educación y a reskilling (es un anglicismo que hace referencia al reciclaje profesional, es decir, a la capacitación de un trabajador para otro puesto) y upskilling (capacitación adicional para mejorar las competencias personales de un trabajador) para los empleos del futuro, apunta el informe.
Y concluye, estar preparado para el futuro implica que los gobiernos, las organizaciones y todos los empleados —y no solo las mujeres— comprendan los desafíos y las oportunidades que presentan los nuevos tipos de tecnologías de la IA y cómo usar estas tecnologías para crear un trabajo justo y equitativo, promoviendo los derechos civiles y socio-económicos de las mujeres.







