El piloto neerlandés Max Verstappen logró el domingo una emotiva e indiscutible victoria en el Gran Premio de Estados Unidos, igualando el récord de triunfos en una temporada de Fórmula 1, y le garantizó a Red Bull su primer título de constructores desde 2013.
La escudería británica, a la que también pertenece el mexicano Sergio Pérez, brindó este doble triunfo a la memoria de su fundador, el multimillonario austriaco Dietrich Mateschitz, de quien se conoció el sábado su fallecimiento a los 78 años.
Verstappen, que ya tiene garantizado su segundo título mundial consecutivo, arrebató al británico Lewis Hamilton el liderato de la carrera en Austin (Texas) a falta de cinco vueltas para el final, impidiendo que su antiguo archirrival inaugurara su palmarés del año.
El neerlandés tenía controlada la prueba desde el principio pero una larga parada de 11 segundos en boxes permitió que Hamilton se colocara brevemente en cabeza y soñara con festejar un sexto triunfo en Austin.
«Fue difícil. Todo parecía que estaba bien pero la parada fue un poco más larga de lo que esperaba», declaró Verstappen. «Obviamente es un fin de semana muy difícil para nosotros y se lo dedicamos a Dietrich. Lo único que podíamos hacer hoy era ganar».
El neerlandés, que ganó por segunda ocasión consecutiva en Austin, celebró su decimotercera victoria del año, igualando el récord que compartían hasta ahora Michael Schumacher (2004) y Sebastian Vettel (2013).







