Muele diez hojas frescas de albahaca hasta extraer el zumo y humedece con éste un poco de algodón. Luego colócalo en la entrada del oído, sin introducirlo, de tal manera que el líquido entre poco a poco en el conducto auditivo, pues esto —según recomienda la abuelita Carola Soliz— aliviará el dolor de oído que te está enloqueciendo.
El médico general Carlos Gómez aconseja tomar con precaución esta práctica y sugiere no meter ningún tipo de líquido no recetado por un galeno al oído, porque podríamos empeorar el estado. “Más bien, si el dolor es intenso se debe consultar a un otorrinolaringólogo para que suministre el tratamiento que corresponde”.
La abuela tiene otra idea para calmar ese dolor y recomienda poner un poco de lana de oveja en el oído. “En la calle Santa Cruz venden lanita de oveja, es bueno tener un poco en casa para estos casos. No hace daño, sólo hay que ponerla sobre la oreja y mentalizarse de que calmará el dolor”, dice.
Obstrucción
Si se te tapa el oído, mastica chicle o haz como si bostezaras moviendo la mandíbula. También usa un secador de pelo con aire caliente cerca del oído para que el aire entre.
Londoda
La londoda es otra opción. Esta planta debe ser colocada (un pedazo) en la entrada del oído luego de ser calentada en una cucharilla con un poco de aceite hasta que libere su esencia.
Algo de humo
Un secreto que da buenos resultados, pero debe hacerlo un adulto con mucho cuidado, es poner un cartucho largo de periódico en el oído lastimado y prenderle fuego por unos segundos. ¡Hazlo con cuidado!
Manzanilla
Macera manzanilla en un frasco con cuatro cucharadas de aceite de oliva por 48 horas y ponte unas gotas (no de manera directa.
