Me impresiona cómo le afecta los lunes a la mayoría de la gente porque a diferencia de muchos, yo sí los amo. De hecho, confieso que los domingos me parecen demasiado lentos; tanto, que a veces me aburren un poco.
Cierto, los domingos no son mis días preferidos, pero saco lo mejor de ellos. Aprovecho para estar en familia, llevar a mis hijas de paseo, pasar horas mirándolas jugar, o leer alguna revista de cosas simples. También para visitar amigos o invitarlos a casa.
Y lo mismo hago con los lunes, ¡los disfruto! Con este artículo no trato de hacer que la gente enloquezca como yo y se convierta en amante del trabajo; solo intento recordar que cada día tiene oportunidades especiales.
Para mí los lunes son de: volver a la rutina; levantarme temprano; correr con las tareas domésticas; volver al trabajo; retomar el ejercicio. Pero también son para: empezar de nuevo; arreglar lo que hice mal la semana pasada; intentar otra vez; luchar por mis sueños; caminar en pos de la felicidad.
¿No son estos últimos objetivos de vida lo suficientemente importantes como para empezar a ver en los lunes una oportunidad de crecer y no un problema?
En mi caso, entiendo que la clave para #AmarLosLunes viene dada porque definitivamente amo mi trabajo.
No me gusta dar consejos porque creo que cada quien es diferente, pero considero apropiado compartirle mi experiencia a quien pueda servirle.
Haber encontrado en la vida mi pasión, y vivir de ella, me cambió definitivamente el destino y el lente con que miro las cosas. ¡Busca tu pasión! ¡Lucha por hacer de tu vida lo que sueñas! Y si ya es tarde para cambiar de profesión o de vida, seguro que no lo será para sumar a ella alguna actividad que enamore tus sentidos, te llene de emoción y convierta los lunes en días tan felices como los viernes. ¡Ama cada día! #ValeLaPenaVivirlaAmando.
