La habitación de un niño puede convertirse en una pequeña jungla, debido a los juguetes, ropa, lápices y cuadernos por doquier. Sin embargo, éstos deben tener un lugar adecuado y ser accesibles para el niño, en especial las cosas que prefiere y que le llaman la atención. “Sabemos que los pequeños son grandes exploradores”, dice la psicóloga Lupe González. Eso explica que saquen una y otra cosa, pero es importante enseñarles a guardar lo que usan.
“Los chicos deben aprender que hay un lugar para cada cosa”.
Para esa tarea “nada mejor que las cajas y los contenedores”, comenta la decoradora de interiores Miriam Toro, quien indica que lo primero a tomar en cuenta son los muebles. “Éstos deben ser prácticos y con mucha cajonería. Así hay espacio para los juguetes y otros objetos”.
El contar con baúles, cajas o módulos que hacen de gavetas optimiza el tiempo de aseo y permite el orden. Recuerda que éstos no deben estar en lugares muy altos, pues los niños tampoco lo son. “Nada mejor que guardar los peluches en una cesta y el material para pintar, en una caja, siempre a la mano”, recomienda Toro.
Si tu hijo tiene muchos juguetes, organiza los cajones por tamaño y uso; abajo va lo que menos utiliza y encima sus juguetes favoritos.
Las repisas en las paredes también son buenas para ganar espacio y para poner cosas que no quieres que alcancen, como cosméticos infantiles, medicamentos, etc. Por ello, deben ir en altura a fin de evitar accidentes.
Así pueden convivir la diversión y el orden en un solo ambiente.
Fuentes: Miriam Toro (decoradora de interiores), Lupe González (Psicóloga clínica) y laescueladedecoración.com
