Llegó la hora de relajarse y divertirse! Las fiestas de fin de año en la empresa son toda una tradición y fomentan una conexión entre los compañeros de trabajo y jefes, desarrollan el espíritu de equipo y ¡son increíblemente divertidas después de un largo año!
Para garantizar una velada agradable y placentera, tanto jefes como empleados deben mostrar profesionalismo y decoro. Aunque errores involuntarios existen, aquí te doy los NO para sobrevivir a una fiesta de fin de año, a fin de no dar pasos en falso.
Aunque estas fiestas son para celebrar y disfrutar, siguen siendo fiestas de negocios, dentro de un contexto laboral y en las que tu reputación, cultura y marca personal están en juego.
¡Los NO ya los tienes! Ahora elige ser memorable y utiliza tu mejor juicio manteniendo tu dignidad!
- NO dejes de ir a menos que estés enfermo. Tu ausencia será notada.
- NO llegues tarde y tampoco seas el último en salir, especialmente si pusieron hora en la invitación, debes honrarla.
- NO lleves acompañante. Ni siquiera preguntes si tu invitación no especifica. Si te permiten llevar a una pareja, no es el lugar ni el momento para mostrar afecto.
- NO te vistas reveladoramente. Recuerda que en negocios, lo que vistes está comunicando y no deseas transmitir el mensaje equivocado. Escoge la tenida perfecta. Si estás en duda, viste elegante, no te equivocarás.
- NO exageres con el alcohol. Toma moderadamente por más que la empresa haya decidido tener un bar abierto. No camines con la bebida en la mano —puedes salpicar a medio mundo—.
- NO dejes de mostrar una buena sonrisa, pero que sea genuina. No exageres en tus ademanes, tocándote el cabello o arreglándote el vestido, pues muestra total inseguridad.
- NO saludes sin ofrecer un buen y profesional apretón de manos. Que tu saludo y tu despedida queden en la memoria de colegas y jefes.
- NO comas demasiado. Come con moderación, recuerda que todo lo que digas o comas se suma a tu credibilidad personal.
- NO te olvides de ofrecer cumplidos a tus colegas, que sea significativo, nada exagerado. Si te toca ser el elogiado, agradece con gracia y simpatía.
- NO descuides tus buenos modales en la mesa. Debes estar preparado para hablar, saludar o presentar, así que no tengas la boca ni las manos llenas, utiliza siempre la servilleta. En un bufet no camines con muchos bocadillos en tu plato por todo el salón.
- NO hables ni cuentes historias en exceso. Las historias largas o discusiones sobre el trabajo aburren, deja que haya interacción. Te ves mejor hablando sobre los talentos o habilidades en las personas.
- NO te quejes en demasía. No vayas hablando sobre inconveniencias en el trabajo, ascensos o despidos y menos salarios. Muestra que el año fue positivo.
- NO olvides aceptar con mucha gracia algún reconocimiento y si eres honrado con un brindis, ya sabes, pues siempre lo recalco, ni aplaudes ni bebes para ti mismo.
- NO y mil veces NO utilices esta fiesta como un buen momento para declarar tu amor a nadie —ese amor secreto de oficina, por ejemplo.
- Finalmente, NO olvides agradecer. Seguramente, un equipo de personas dedicó tiempo y esfuerzo para hacer posible la fiesta.
Pilar Richardson escribe la columna señora etiqueta,
donde comparte sus conocimientos sobre etiqueta y protocolo,
normas para una grata interacción social.
