El comportamiento en entierros varía según las culturas y las religiones. Sin embargo, nuestra presencia y propósito siempre es el mismo: acompañar y saludar a los dolientes, expresando nuestro cariño y sentimiento por una pérdida.
Como en cualquier otro acto serio, también existen reglas de etiqueta que debemos observar:
Qué hacer
Primeramente, llega puntual, por consideración a los familiares. Muestra respeto ante la persona fallecida con una oración o reflexión silenciosa. Un velorio, a veces, nos ofrece el mejor lugar y momento de reflexión sobre nuestras propias vidas.
Expresa las condolencias a la familia presentándote, pues en ocasiones solo somos conocidos de la persona fallecida.
La seriedad es la mejor forma de comportarse. Los funerales no son lugares para socializar, cuando hables con los otros invitados hazlo en voz baja, concentrándote más bien en compartir historias de la amistad con los fallecidos.
Toda muestra de expresiones y llantos exagerados quedan fuera de lugar.
Qué decir
Nadie espera que se diga mucho en pocas palabras y los familiares tampoco desean prestar demasiada atención en esos momentos tan difíciles. Dejemos que nuestro corazón encuentre las palabras más adecuadas para expresar dolor y ofrecer consuelo.
Mantengamos expresiones cortas y sinceras como:
A veces un simple apretón de manos o un abrazo sin decir nada, es la mejor muestra de simpatía.
Cómo vestir
La tradición siempre ha requerido un cierto nivel de formalidad y, como cualquier ocasión importante, debemos lucir limpios y pulcros. En velorios y entierros siempre reina la modestia. Pueden vestir de blanco, blanco con negro o gris, pero siempre manteniendo la discreción.
Como son actos serios, debemos reflejar justamente eso, seriedad y dignidad.
Flores en un funeral
Debemos respetar el deseo de la familia, pues algunas no gustan de la recepción de flores. Es mejor verificar con la funeraria o con algún miembro cercano a la familia antes de enviarlas. La mayoría de las flores son aceptables, siendo las más populares los lirios blancos o rosas rojas. Intentemos mandarlas lo más pronto posible, para que no lleguen en plena ceremonia o servicio religioso. Si no pudiéramos asistir al funeral, el envío de un ramo es lo aconsejable.
No utilices el celular, a menos que esté en modo vibración o apagado completamente para evitar cualquier tentación.
Uno nunca está preparado para este tipo de eventos, pero con una etiqueta sencilla y sentido común, quedamos bien. La familia doliente te lo agradecerá.
- ≠ Lamento su pérdida.
- ≠ Lo siento mucho.
- ≠ Mis sentidas condolencias.
- ≠ Mi más sentido pésame.
- ≠ Les acompaño en su dolor.
Pilar Richardson es la Señora Etiqueta, autora de los libros
‘Manual de Etiqueta y Protocolo’ y ‘Buenos Modales para niños’
