Corea del Norte condenó a 15 años de trabajos forzados, sin clarificar los motivos, a un guía turístico estadounidense que entró en el país, algo que expertos interpretan como una maniobra del régimen para ganar ventaja en futuras negociaciones con Washington.
La Corte Suprema norcoreana sentenció a Kenneth Bae “a 15 años de trabajos forzados por su crimen”, informó ayer la agencia estatal del régimen KCNA, que se limitó a explicar que el guía “cometió actos hostiles tras entrar como turista” en noviembre.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Patrick Ventrell, urgió a “las autoridades de Corea del Norte a otorgar al señor Bae la amnistía y liberación inmediatas”, debido a que EEUU se encuentra preocupado por la “falta de transparencia y el debido proceso en el sistema judicial norcoreano”.






