Estados Unidos no planea tener bases militares «permanentes» en Afganistán una vez finalice la retirada de las tropas de combate de la OTAN prevista para 2014 y cualquier presencia posterior en el país estará sujeta a una «invitación» por parte de Kabul, indicó hoy la Casa Blanca.
«Como el presidente (estadounidense Barack Obama) ya ha dejado claro, EE.UU. no planea bases militares permanentes en Afganistán, y cualquier presencia después de 2014 sería solo a invitación del Gobierno afgano», explicó Jay Carney, portavoz presidencial, a los periodistas que le acompañaban en el viaje de Obama a Texas.
Carney salió así al paso a las declaraciones de hoy del presidente afgano, Hamid Karzai, en las que señaló que su Gobierno está «preparado» para permitir a EE.UU. que tenga nueve bases militares permanentes en el país asiático después de 2014.
Asimismo, Carney subrayó que estas tropas solamente «estarían destinadas al entrenamiento de las fuerzas afganas y tendrían como objetivo los retazos de Al Qaeda».
No obstante, matizó que EE.UU. «visualiza que el acuerdo de seguridad bilateral permitirá acceso y uso a las instalaciones afganas por las fuerzas estadounidenses» después de 2014.
«Estamos en el proceso de retirada de nuestras tropas de acuerdo al compromiso y políticas del presidente Obama, junto con nuestros socios, y entregar gradualmente el control total de la seguridad a las fuerzas afganas», agregó Carney.
Obama ha reiterado en diversas ocasiones este año el plan para reducir en un año a la mitad el número de tropas en Afganistán, con la salida de 34.000 militares hasta febrero próximo, y que la guerra terminará a finales de 2014.






