“Comer insectos” es la original conclusión emitida ayer por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), tras descubrir a través de un importante estudio que los insectos son nutritivos, varios, económicos y hasta deliciosos.
Los insectos son “un recurso desperdiciado”, ya que son una fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y forman parte de las dietas tradicionales de al menos 2.000 millones de personas. “La recolección y cría de insectos pueden generar empleos e ingresos en efectivo, hasta ahora sobre todo a nivel familiar, pero también potencialmente a nivel industrial”, según la entidad.
La investigación estableció que los seres humanos consumen en el mundo más de 1.900 especies de insectos. Entre los más consumidos figuran los escarabajos (31%), las orugas (18%), abejas, avispas y hormigas (14%). “Muchos insectos son ricos en proteínas y grasas buenas y tienen un elevado contenido en calcio, hierro y zinc”, subraya el estudio.
“Los insectos son sólo uno de los recursos que brindan los bosques y que se pueden explotar como alimento potencial”, dijo Eva Muller, directora de la División de Economía, Políticas y Productos Forestales de la FAO, y coautora del informe “Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado”.






