Un fiscal argentino acusó ayer al Gobierno de Irán de infiltrar varios países de Sudamérica para organizar redes de inteligencia con el objetivo de patrocinar y cometer actos terroristas en la región.
Las acusaciones fueron formuladas en un extenso dictamen por Alberto Nisman, fiscal general en la investigación por el atentado de 1994 contra la sede en Buenos Aires de la mutualista judía AMIA, en el que murieron 85 personas.
En su escrito, Nisman acusó a Irán de “infiltrar varios países de Sudamérica e instalar allí Estaciones de Inteligencia destinadas a cometer, fomentar y patrocinar actos terroristas, en consonancia con sus postulados de exportación de la revolución”, informó la Unidad Fiscal de Investigación del caso AMIA. Según el fiscal, “existen fuertes y concordantes indicios de que dicha infiltración (…) se habría llevado a cabo en países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia…”, entre otros.






