Las Fuerzas Armadas de Perú hallaron el viernes dos cadáveres en una fosa en la selva de la región Cusco, en el sur del país, y una computadora portátil oculta en las inmediaciones.
El Jefe del Comando Conjunto declaró a los medios locales que los restos corresponderían a los técnicos agropecuarios Abilio Solier Molina y Wilbert Osco Mejía, desaparecidos en esa región el 1 de agosto de 2012. Su desaparición fue atribuida a un secuestro cometido por los seguidores del “camarada Gabriel”, uno de los líderes de las fuerzas remanentes de Sendero en el sur de Perú.
La zona del hallazgo pertenece al Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), donde las Fuerzas Armadas y la Policía combaten al terrorismo y al narcotráfico.






