Unos 400 bomberos batallaban el lunes contra un incendio fuera de control en Arizona, al suroeste de EEUU, que cuadruplicó su tamaño durante la noche del domingo tras matar a 19 efectivos, en la peor tragedia para los combatientes del fuego desde los atentados del 11 de septiembre.
El desastre de la colina de Yarnell cobró la vida de los integrantes de un cuerpo de élite, del que sólo quedó un sobreviviente. Se trata de la peor tragedia en un incendio forestal en 80 años.
El siniestro arrasó 3.380 hectáreas, alimentado por ráfagas de viento cálido, baja humedad y en medio de una ola de calor que atraviesa el suroeste y que en la región supera los 35 grados celsius, informaron autoridades.
El presidente Barack Obama homenajeó a los fallecidos en un comunicado emitido durante su gira en África, en el que lamentó “esta terrible tragedia”.






