Los tripulantes del desvencijado buque norcoreano interceptado en Panamá por contrabandear misiles y aviones cubanos ocultos bajo toneladas de azúcar pueden ser condenados a seis años de prisión, dijo el fiscal Javier Caraballo.
El navío transportaba vetustas armas de más de medio siglo que Cuba intentó enviar a través del Canal de Panamá, sin declararlas, para su reparación en el hermético país comunista asiático, sujeto a embargos de la ONU para todo comercio o trasiego de armas tras realizar ensayos nucleares. Corea del Norte, en su primera reacción, sostuvo que “Panamá debería liberar a la tripulación detenida y dejar partir cuanto antes al buque”.
Analistas sostienen que Corea del Norte usualmente repara viejo material militar de países del tercer mundo a cambio de materias primas que requiere con urgencia, mucho más tras las sanciones por sus ensayos nucleares.






