La Unión Europea (UE) decidió incluir al brazo armado de Hezbolá en su lista negra de organizaciones terroristas, pero deberá resolver un asunto práctico: cómo distinguirlo del brazo político del movimiento islamista chií, que forma parte del gobierno libanés. Hezbolá calificó la decisión de “agresiva” e “injusta”. Más temprano, la televisión de Hezbolá acusó a la UE de inclinarse ante la presión de Israel.
La decisión supone “congelar sus haberes, bloquear su financiación y por lo tanto limitar su capacidad de acción”, explicó la cancillería de Francia. La situación en Líbano es complicada ante una creciente inestabilidad política y social, que se ha deteriorado debido al conflicto en Siria. Y en ese sentido en nada ayudó la participación de Hezbolá, aliado de Damasco, en los combates en la guerra civil siria.






