El papa Francisco dijo ayer que comprende que los jóvenes pierdan la fe en la Iglesia debido a malos sacerdotes, así como la confianza en las instituciones políticas a causa de la corrupción, en un discurso frente a cientos de miles de fieles.
“Jesús se une a tantos jóvenes que han perdido su confianza en las instituciones políticas porque ven egoísmo y corrupción, o que han perdido su fe en la Iglesia, e incluso en Dios, por la incoherencia de los cristianos y de los ministros del Evangelio”, dijo el Papa al finalizar una representación del Vía Crucis, durante los actos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
El primer papa latinoamericano de la historia, entronizado en marzo, enfrenta el desafío de renovar una Iglesia en crisis tras escándalos de corrupción y pedofilia, y de frenar la sangría de fieles mientras crecen las iglesias pentecostales y el laicismo. En América Latina se han denunciado varios casos de pedofilia, el más notorio en México. En Brasil, el país más católico del mundo, han habido pocas denuncias.
Por otra parte, el ministerio brasileño de Defensa confirmó ayer que las fuerzas armadas brasileñas asumirán la coordinación de la seguridad de la JMJ el fin de semana, en la misa de cierre presidida por el papa en Copacabana y a la que asistirán presidentes sudamericanos.






