El papa Francisco envió ayer un mensaje personal, firmado por él, a los fieles musulmanes, en el que aboga por “el respeto mutuo” e invita a poner fin a “las críticas injustificadas y difamaciones” por parte de ambas partes.
“Este año decidí firmar personalmente este mensaje”, escribió el Papa en referencia al mensaje que tradicionalmente el Vaticano envía todos los años con motivo del ramadán (ayuno que observan los islamistas), e invitó a los musulmanes a “reflexionar” al tiempo que pidió “la promoción del respeto mutuo a través de la educación” para “evitar críticas injustificadas y difamaciones” por parte de las dos religiones.
El mensaje fue divulgado en un momento delicado debido a las tensas relaciones entre el mundo occidental y los musulmanes por una serie de caricaturas ofensivas al islam publicadas recientemente en medios de comunicación.






