El sorprendente, por inesperado, anuncio ayer de la venta del The Washington Post al magnate de internet Jeff Bezos escarba en las incertidumbres sobre el futuro de la industria periodística, pese a que hay quien ve en estas operaciones la mayor garantía para la supervivencia del periodismo.
El prestigioso diario que lideró la investigación sobre espionaje en el hotel Watergate y forzó a dimitir al gobernante Richard Nixon, se venderá por $us 250 millones al presidente y fundador de Amazon, Jeff Bezos, después de haber visto cómo sus ingresos de explotación caían hasta 44% durante los últimos seis años.
“El periódico seguirá debiéndose a sus lectores y no a los intereses privados de sus propietarios”, indicó Bezos en una misiva dirigida a los miles de empleados.
Para el creador de Newsonomics, Ken Doctor, “el desembolso por la compra del diario supone menos del 1% de la fortuna personal de Bezos. La directora del Centro Tow de Periodismo Digital de la Universidad de Columbia, Emily Bell, afirmó que “grandes fundaciones como la Ford y la Gates han empezado a subsidiar de forma directa el periodismo (…) porque creen que sigue suponiendo un beneficio para la sociedad difícil de conseguir de otro modo”.






