El Gobierno de Yemen desarticuló un plan de Al Qaeda para apoderarse de dos ciudades y de instalaciones petroleras y sabotear un gasoducto. El desmantelamiento del plan atribuido a Al Qaeda se produce después de la alerta de seguridad emitida por Estados Unidos por posibles ataques preparados por Al Qaeda.
Esta alerta fue seguida del cierre de la embajada estadounidense en Saná y en muchos otros países, esencialmente árabes, así como misiones diplomáticas occidentales en la capital yemenita. El domingo, Interpol lanzó una alerta mundial relacionada con la fuga previa de “cientos de terroristas y otros criminales” de cárceles de nueve países, entre ellos Libia, Irak y Pakistán.






