El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, alzó el tono ayer contra el régimen sirio y advirtió de que el empleo de armas químicas cerca de Damasco el miércoles, si se demuestra, sería un “crimen de lesa humanidad” que tendría “graves consecuencias”.
“Todo uso de armas químicas, sean cuales sean las circunstancias, violaría el derecho internacional. Un crimen así debe tener graves consecuencias para quien lo perpetre”, declaró Ban Ki-moon al final de una reunión en Seúl. “Es un grave desafío para la comunidad internacional, y más cuando esto ha sucedido cuando la misión de expertos de la ONU se encontraba en el país”, añadió el Secretario General.
Como numerosos dirigentes, ONG e instancias internacionales, Ban Ki-moon ha reclamado que el equipo de inspección de Naciones Unidas presente en Siria pueda investigar esos presuntos ataques.






