El Gobierno brasileño anunció que contratará a 4.000 médicos cubanos para trabajar en 701 ciudades de las regiones del norte y el noreste del país —en las que los galenos brasileños no han mostrado interés en trabajar—, en el marco de un plan de mejoras de la salud pública aprobado tras las masivas protestas de junio.
A través de un acuerdo de cooperación, Brasil cancelará a la Organización Panamericana de la Salud por cada médico unos $us 4.080 por mes y ese dinero será entregado al Gobierno cubano, que a su vez se ocupará de pagarles a los galenos, los que trabajarán en condiciones semejantes a la “esclavitud”, denunció uno de los principales sindicatos médicos de Brasil.






