El exmandatario egipcio Hosni Mubarak, derrocado por una rebelión popular en 2011, salió de la cárcel en medio de la ola represiva contra los partidarios de su sucesor, el destituido presidente Mohamed Mursi.
La Justicia había ordenado la liberación condicional de Mubarak, de 85 años. Pero el Ejército, que dirige de facto el país desde el 3 de julio, decidió el miércoles que el hombre que durante tres décadas gobernó Egipto con mano de hierro sería colocado bajo arresto domiciliario. Los islamistas convocaron a grandes manifestaciones tras la plegaria musulmana de hoy, bajo el lema de “viernes de los mártires”, por la represión que desde el miércoles ya ha dejado al menos 1.000 muertos en todo el país.






