La muerte de tres jóvenes palestinos durante una redada israelí en Cisjordania motivó ayer el primer parón del proceso de paz, apenas un mes después de su inicio, al cancelar los palestinos las reuniones previstas para la fecha.
“La comunidad internacional está siendo contactada para coordinar una respuesta clara a los extremistas que en el Gobierno israelí intentan boicotear las negociaciones de paz”, señaló a EFE una fuente oficial palestina bajo condición de anonimato.
La decisión no supone una suspensión total del proceso de paz, sino simplemente de las reuniones previstas para ayer, si bien los palestinos podrían romper definitivamente el diálogo, que tiene una duración prevista de nueve meses, si “no hay una reacción de condena clara de la comunidad internacional”, indicó la fuente. Se desconoce cuándo tendrá lugar el próximo encuentro.






