El presidente de Estados Unidos (EEUU), Barack Obama, obtuvo ayer el apoyo de líderes clave de la oposición republicana para un ataque militar limitado en Siria, mientras el secretario general de la ONU advirtió contra un “baño de sangre” y llamó a la cautela. Obama mantuvo una reunión en la Casa Blanca con legisladores de las dos cámaras del Congreso y los titulares de las comisiones legislativas más importantes.
El Presidente dijo que el uso de armas químicas que atribuye al Gobierno sirio representa una “seria amenaza para la seguridad nacional” de EEUU y de toda la región.
Obama señaló que pedirá un “voto rápido” a los congresistas para una intervención militar “limitada” y sin tropas terrestres. El titular de la Cámara de Representantes, John Boehner, del opositor Partido Republicano, dijo que apoyará “el llamado del Presidente en favor de una acción” militar. El congresista Eric Cantor, líder entre los conservadores republicanos, también apoyó a Obama.
Por su parte, Rusia, aliado del régimen sirio, detectó el lanzamiento de dos misiles de crucero en el mar Mediterráneo, que cayeron al mar. En Estambul, la coalición opositora siria dijo temer un nuevo ataque de gas tóxico de las fuerzas de Damasco, señalando el movimiento de tres convoyes militares de armas químicas en las últimas 48 horas.






