La Comisión de Investigación de la ONU para Corea del Norte recopiló pruebas de casos de tortura, detención arbitraria, agresiones sexuales, desapariciones forzosas y trato inhumano por razones de filiación política, abusos que sufren familias enteras, incluso después de varias generaciones.
“Tenemos testimonios de supervivientes de campos de concentración que desde niños padecieron inanición u otras atrocidades, castigados ‘por asociación’, por la filiación política de algún miembro de su familia”, indicó el presidente de esta comisión, el juez australiano Michael Donald Kirby.
La comisión alertó además sobre el uso deliberado de la inanición por parte del régimen en los centros de detención como método de tortura.






