La milicia radical islámica Al Shebab aseguró que un total de 137 rehenes perdieron la vida durante su asalto al centro comercial Westgate en Nairobi. “Tras fracasar en vencer a los muyahidines, dentro del centro comercial, el Gobierno keniano diseminó gases para finalizar con el asedio”, informaron los fundamentalistas a través de su cuenta de Twitter.
Al Shebab responsabiliza al presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y a su gobierno de lo ocurrido en Westgate. Los radicales islámicos avisaron que al demoler el edificio comercial, el Ejecutivo de Kenia “enterró todas las pruebas y los rehenes bajo los escombros”. El Gobierno informó el martes que la toma del centro dejó al menos 72 muertos.






