El Gobierno colombiano planteó castigos de hasta 37 años de cárcel para los “conductores temerarios” que causen muertes, en la que podría ser la propuesta más radical para frenar la accidentalidad generada por la irresponsabilidad y la imprudencia en las carreteras.
Manejar con exceso de velocidad, en contravía, saltarse una señal de alto o un semáforo, conducir bajo efecto de las drogas, sin licencia de conducción o hacer “carreras” tendrían las mismas consecuencias.
La propuesta, que se adjuntará a otras cuatro iniciativas de origen parlamentario que endurecen las penas para las personas que conduzcan en estado de ebriedad, fue presentada ayer en Bogotá por el consejero presidencial para la Seguridad y la Convivencia, Francisco José Lloreda, según el diario colombiano El Tiempo.
Estadísticas de la Policía de ese país, de casi 46 millones de habitantes, según datos de la CIA, revelan que en lo que va del año han ocurrido en Colombia 21.808 accidentes graves de tránsito que dejaron 3.933 muertos y 28.458 heridos.
El Ejecutivo plantea modificar el Código Penal y crear el delito de “homicidio por conducción temeraria”, equiparable al homicidio simple, sancionado con una pena de entre 17 y 37,5 años de cárcel. Actualmente, recuerda El Tiempo, la mayoría de las personas ebrias que generan accidentes mortales recuperan su libertad al poco tiempo, porque se considera que su delito fue culposo (sin intención).






