Peligrosos basureros con toneladas de bombas y municiones de armas químicas (gas mostaza y agentes nerviosos, asfixiantes y venenosos) y convencionales usadas por el Ejército de EEUU en experimentos bélicos durante el siglo XX, para alistar la invasión a Japón o en la guerra de Vietnam (1964-1975), fueron abandonados en San José, una pequeña isla panameña del océano Pacífico, ubicada a 80 kilómetros al sur de tierra continental y en áreas militares aledañas al Canal de Panamá.
“Hay aparentemente seis bombas sin detonar que pueden contener gas mostaza y fosgeno. (…) El peligro no son tanto los químicos, que pensamos se pueden haber debilitado, sino que esas bombas también tienen explosivos convencionales que sí pueden estar todavía activos”, explicó en una entrevista con El País Tomás Cabal, director general de Análisis Antiterrorista del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá.
Estados Unidos ha señalado que está dispuesto a atender la solicitud del Gobierno panameño para limpiar el arsenal de armas químicas que dejó abandonado en la isla de San José, tras retirar su presencia militar del país en 1999. Un portavoz del Departamento de Estado explicó que el Gobierno de Obama se había comprometido a limpiar el arsenal antes de que acabe 2013, pero que el cierre de la Administración ha obligado a posponer los trabajos hasta 2014.






