La exmandataria socialista Michelle Bachelet, favorita para adjudicarse la elección presidencial de Chile del 17 de noviembre, prometió ayer un “nuevo trato” para el pueblo mapuche, la mayor etnia del país, y reconoció que fue un error aplicar a este pueblo una severa ley antiterrorista.
“Dije que fue un error aplicar la ley antiterrorista a las comunidades mapuche”, agregó Bachelet sobre la aplicación, al menos cuatro veces durante su anterior administración (2006-2010), de esta severa ley que fue redactada bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). La ley aumenta las penas respecto a la legislación ordinaria para delitos como incendio u ocupación ilegal de terrenos.
En el marco de reivindicaciones de tierras que consideran suyas por derechos ancestrales, varios mapuches han sido enjuiciados por esta ley, criticada en su aplicación a indígenas por las Naciones Unidas. En junio, la ONU exhortó directamente al Estado chileno a cesar en la aplicación a mapuches de esta ley que “ha sido usada de un modo que discrimina”. Los mapuches congregan hoy a unas 700.000 personas sobre un total de más de 16 millones de habitantes, agrupados en unas 3.000 comunidades, con niveles de pobreza que doblan al resto de la población.






