Junto a sus 500 animales, Keigo Sakamoto es el único habitante que vive en Fukushima tras el desastre nuclear que ocurrió el 11 de marzo. Pese a las recomendaciones de las autoridades, decidió permanecer en el lugar.
Sakamoto vive en una zona prohibida a la que solo puede acceder el personal de la planta. Para llegar hasta esa zona son necesarios varios permisos, e incluso ahora, más de dos años y medio después del terremoto y posterior tsunami que provocó el accidente, los que entran deben salir antes del anochecer, según reporta 24horas.cl.
Durante varios meses este japonés, vivió aislado del mundo debido a que el Gobierno bloqueó todos los accesos a esta ciudad por el peligro que se iba a correr con la radiación. Ante esta dificultad, tuvo que sobrevivir comiendo lo que podía.
«Yo soy la única persona que vive aquí, el único que queda por la noche en el interior de esta área», aseguró Sakamoto de 58 años a Reuters en su precaria casa en Naraha.
El heraldo.es informa que el japonés recorre dos veces por semana, los lunes y viernes, Sakamoto y por casi dos horas de camino en su auto hasta la cercana ciudad de Iwaki para comprar alimentos.






