Irán y las grandes potencias negocian desde ayer en Ginebra, y durante dos días, un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, en unas conversaciones que Teherán presentó como “muy difíciles” y en las que Estados Unidos espera al menos “un primer paso” hacia un entendimiento.
Las grandes potencias mundiales del llamado Grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania) e Israel quieren detener el programa iraní de enriquecimiento de uranio, que según sospechan tiene como fin poder fabricar la bomba atómica. Teherán lo desmiente con firmeza y asegura que su programa es meramente civil.
“Creo que es posible alcanzar un acuerdo esta semana, pero sólo puedo hablar desde nuestro punto de vista”, dijo el canciller iraní, Mohamad Javad Zarif, a la cadena de televisión France24.






