El ex primer ministro italiano y magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi, quien perdió el miércoles la inmunidad parlamentaria tras su expulsión del Senado, corre el riesgo de ser sometido a otro juicio esta vez por el soborno de testigos en el caso Ruby.
Berlusconi, condenado en primera instancia a siete años de cárcel por prostitución de la menor marroquí Ruby y abuso de poder, sobornó a las chicas que testificaron para que cambiaran su versión de los hechos, afirman los jueces de Milán (norte de Italia) en las motivaciones de una sentencia paralela contra tres colaboradores del magnate, publicada ayer por la prensa italiana.
En ese proceso los jueces condenaron en julio a penas de cinco y siete años de cárcel a tres personas del entorno del entonces primer ministro por haberle procurado jóvenes prostitutas, entre ellas Ruby.
Con la publicación de las motivaciones, los magistrados del Tribunal Penal de Milán anuncian que ante lo que consideran un delito de “manipulación de pruebas” y “corrupción de actos judiciales”, la fiscalía debería decidir la apertura de una investigación judicial contra Berlusconi.
La justicia sospecha que Il Cavaliere, de 77 años, con dos de sus abogados, pagaron a las bellas jóvenes para que testimoniaran a favor del magnate. Desde que estalló en 2010 el escándalo por las fiestas del “bunga bunga”, Il Cavaliere ha consignado $us 3.200 al mes a cada una de las chicas.






