Las autoridades provinciales argentinas y la Policía de ese país pactaron en las últimas horas subidas salariales que pusieron fin a las protestas en casi todo el país y redujeron la tensión, tras ocho días de conflicto y violentos saqueos que causaron al menos nueve muertos.
“Se han resuelto todos los conflictos en las provincias. La situación está encauzada y resuelta”, dijo ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
Según datos difundidos por la Confederación Argentina de la Empresa y cámaras de comercio regionales, alrededor de 1.900 comercios en una quincena de provincias se han visto afectados por los actos vandálicos y suman pérdidas estimadas en $us 89,3 millones.






