El Tribunal Supremo de Australia anuló ayer la autorización del matrimonio homosexual en la capital del país, Canberra, subrayando que es el Parlamento el que debe dar luz verde a estas uniones, actualmente prohibidas a nivel federal.
En octubre, la Asamblea Legislativa del territorio de Canberra autorizó el matrimonio homosexual y la ley entró en vigor el 7 de diciembre únicamente en este estado. Al día siguiente, numerosas parejas sellaron su unión, las cuales serán anuladas. Si el Tribunal Supremo hubiera avalado la ley votada en Canberra, habría abierto la puerta a normas similares en los otros estados y territorios, lo que habría supuesto una presión adicional sobre el Parlamento, según analistas.






