La Asamblea General de la ONU aprobó ayer una resolución impulsada por Alemania y Brasil, y patrocinada por diez países, entre ellos Bolivia, en contra del espionaje masivo a los ciudadanos y a favor de la privacidad en la era digital.
“Reafirmamos el derecho a la privacidad, según el cual nadie debe ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia”, dice la resolución aprobada ayer por unanimidad en el pleno de la Asamblea General.
El texto se lleva negociando desde hace meses al calor del escándalo generado por las denuncias de espionaje a gran escala de los servicios de inteligencia de Estados Unidos a partir de las revelaciones del extécnico de la CIA Edward Snowden.
La resolución hace mención al artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y al artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que recogen el derecho de los ciudadanos a protegerse de esas prácticas.
El texto exhorta a los países a respetar y proteger el derecho a la privacidad, incluso en el contexto de las comunicaciones digitales, tras recordar que los derechos de las personas también deben estar protegidos en internet, incluida la privacidad. También insta a los Estados a adoptar medidas para acabar con esas violaciones.






