El Gobierno uruguayo prepara la implementación de la producción y venta de marihuana, aprobada el 10 de diciembre, con un fuerte énfasis en los controles que deberá aplicar para evitar el desvío hacia los narcotraficantes.
“El centro de la reglamentación será un conjunto de dispositivos para evitar la desviación de los productos legales en el mercado negro y todo lo que tendría que ver con la eventual posibilidad de que narcotraficantes se involucren”, explicó ayer el secretario de la Junta Nacional de Drogas, Julio Calzada.
Adelantó que se diseñarán todos los dispositivos necesarios para no tener problemas y realizar un control riguroso. Calzada informó que la iniciativa uruguaya recibió el respaldo de varios países en la sesión de la Comisión Interamericana para el control del Abuso de Drogas (Cicad), realizada la semana pasada en Colombia.
Expertos. Autoridades uruguayas señalaron que se conforma un grupo de académicos uruguayos y extranjeros para evaluar el desarrollo de la regulación. El inédito y polémico proyecto habilita la producción, distribución y venta de cannabis, el autocultivo y los clubes de consumidores, todo bajo control estatal y con límites.
Por otra parte, la revista británica The Economist nombró ayer como “país del año” a Uruguay, por ser “modesto, audaz y liberal”. También destacó la personalidad de su presidente, José Mujica.






