El Parlamento de Ucrania aprobó ayer, tras una maratoniana sesión extraordinaria, una amnistía que dejará en libertad a casi todos los detenidos durante las multitudinarias protestas y disturbios de los últimos dos meses.
Ante las crecientes manifestaciones europeístas en el centro de Kiev, ocupado por la oposición, la mayoría parlamentaria oficialista aprobó el 16 una serie de leyes para restringir el derecho a reunión y otras libertades civiles, lo que reprodujo protestas multitudinarias.
Tres días después, la capital se convirtió en escenario de violentos choques entre manifestantes y policías antidisturbios que se cobraron varios muertos.
El mandatario de Ucrania, Viktor Yanukovich, tiene la “firme intención de permanecer en el poder y probablemente recurrirá a la intimidación y a medios que están fuera de la ley para asegurar su reelección en 2015”, dijo el jefe de Inteligencia de EEUU, James Clapper.






