Un fiscal argentino pidió ayer que se llame a declarar como imputado al vicepresidente Amado Boudou en un caso de presunta corrupción y tráfico de influencia, según un escrito judicial.
El fiscal Jorge Di Lello presentó su pedido al juez Ariel Lijo, quien debe decidir ahora si hace lugar a la solicitud, que no existe plazo legal, en el marco de una causa judicial iniciada hace dos años.
El Vicepresidente, el político argentino de peor imagen según encuestas, mantuvo un perfil bajo en los últimos tiempos, aun cuando debió hacerse cargo del Ejecutivo durante 40 días en 2013, por la operación de cabeza a la que se sometió la presidenta Cristina Kirchner, en octubre.
Boudou, de 51 años, es investigado por “negociaciones incompatibles con la función pública”. El hecho ocurrió cuando era ministro de Economía (2009-2011). Según las acusaciones, Boudou habría utilizado su cargo de ministro para beneficiar a los accionistas que tomaron el control de Ciccone evitando la quiebra, lo que fue negado por su defensa. La empresa es la única imprenta de billetes y documentos oficiales, ahora expropiada por el Estado.
En otra causa, Boudou es investigado por el supuesto uso irregular de helicópteros en dos ocasiones en 2011: cuando era ministro de Economía y en posición de candidato a vicepresidente de Cristina Kirchner.






