El primer ministro italiano, Enrico Letta, presentó su renuncia, bajo la presión de Matteo Renzi, el dirigente del centroizquierdista Partido Democrático (PD), en el poder, que se perfila para sucederlo.
Letta, en el cargo hace diez meses, entregó su “renuncia irrevocable”; el presidente del país, Giorgio Napolitano, ya inició las consultas para la formación de un nuevo Ejecutivo, señala un comunicado de la presidencia.
Tras esas consultas, Napolitano designará a un encargado de formar el Gobierno, que a ciencia cierta será Renzi, jefe de la principal formación parlamentaria resultante de las elecciones de 2013.
Renzi, de 39 años, forzó este desenlace en una “guerra fratricida” que empezó en diciembre, cuando fue elegido líder del PD, y concluyó el jueves, cuando la dirección partidaria retiró el apoyo al débil gobierno de coalición.






