Ucrania vivió ayer un caos con nuevos enfrentamientos en Kiev, que dejaron 35 muertos en un día y más de 100 desde el inicio de las protestas. En la jornada, el presidente Viktor Yanukovich aceptó anticipar las elecciones nacionales.
Según los servicios médicos de la oposición, 67 manifestantes murieron en las últimas 48 horas como consecuencia de los choques del Maidán, la Plaza de la Independencia, tomada desde hace tres meses por los opositores al presidente Yanukovich.
“Desde el principio de la confrontación hemos perdido más de 100 personas”, aseguró Alexandr Turchínov, uno de los dirigentes opositores que exige la realización de los comicios.
Ayer fue el día más sangriento con 35 decesos. La presencia de francotiradores instauró un clima de terror en el centro de la capital ucraniana. A ello se sumó que un grupo de antigubernamentales tomó como rehenes a 67 policías, según El País.
Se trata de la peor crisis desde la independencia en 1991 de esta exrepública soviética, con fronteras con Rusia y con países de la Unión Europea (UE). Precisamente este último organismo logró mediar con Yanukovich.
“Se acordó con el presidente de Ucrania adelantar las elecciones presidenciales y parlamentarias para este año y crear un gobierno de unidad nacional en los próximos diez días”, dijo el primer ministro polaco, Donald Tusk. Aunque la autoridad no escondió su escepticismo y resaltó que “la experiencia demostró que los compromisos tomados por la administración ucraniana son rara vez respetados”.






