El Tribunal de Asuntos Urgentes de El Cairo emitió ayer un fallo que prohíbe temporalmente todas las actividades del movimiento islamista palestino Hamás en Egipto y decreta la confiscación de sus oficinas.
La sentencia afecta también a las asociaciones dependientes de Hamás, hasta que se diriman dos causas judiciales contra el depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi y otros dirigentes de los Hermanos Musulmanes, que implican a Hamás en un caso de espionaje para dañar la seguridad de Egipto y en un asalto a cárceles para liberar a presos islamistas.
Hamás gobierna la Franja de Gaza y condenó, mediante un comunicado, la decisión y tildó de “política” una medida que “golpea al pueblo palestino”.






