La popularidad de la presidenta brasileña Dilma Rousseff cayó a 36%, siete puntos menos que en noviembre de 2013, reveló ayer la encuesta Ibope, encomendada por la Confederación Nacional de la Industria.
A siete meses de las elecciones generales de octubre, el sondeo muestra que la popularidad de Rousseff se frenó y volvió a acercarse al 31% de julio, cuando ésta se derrumbó tras multitudinarias protestas sociales en las calles.
En la última encuesta Ibope de noviembre, la popularidad de la Mandataria escaló a 43%. También aumentó, de 20 a 27%, la cantidad de brasileños que considera a su gestión mala o muy mala. “El descontento creció por las políticas económicas, lo que refleja una mayor preocupación con la inflación y el desempleo”, señala la encuesta.






