El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, aseguró ayer que no se va a tomar ninguna decisión sobre la “federalización” de Ucrania sin consultar con las autoridades de Kiev, y subrayó que su país sigue viendo como “ilegales e ilegítimas las acciones rusas”.
Kerry se pronunció en tal sentido tras haberse reunido en la embajada rusa de París con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante más de cuatro horas, con el objetivo de acercar posturas sobre la salida de la crisis provocada por la anexión rusa de Crimea a mediados de marzo.
“Cualquier progreso real en Ucrania debe incluir una retirada masiva de las fuerzas en la frontera”, indicó el jefe de la diplomacia estadounidense, quien agregó que, aunque EEUU y Rusia “tienen opiniones diferentes sobre los eventos que llevaron a esta crisis”, ambos países reconocen “la importancia de encontrar una solución diplomática que, simultáneamente, satisfaga las necesidades del pueblo ucraniano”.
“Y en eso nos hemos puesto de acuerdo esta noche”, añadió desde París, donde subrayó que la conversación con su homólogo fue “franca” y que ambos apostaron también por trabajar junto con los ucranianos en los siguientes pasos que deben tomarse.






